«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas».
Demostremos nuestro amor, tendiendo la mano a alguien necesitado, perdonemos de corazón a quienes nos ofendieron, enseñemos a no ser egoístas y sobre todas las cosas amemos y alabemos a nuestro Señor y Creador DIOS.

